La hipertensión arterial
es uno de los principales factores de riesgo modificables para la cardiopatía
isquémica y el principal factor de riesgo para los accidentes vasculares
cerebrales, tanto hemorrágicos como trombóticos. La relación entre
hipertensión y enfermedad cardiovascular es fuerte, continua, gradual,
consistente, predictiva en independiente. Los datos procedentes de estudios de
observación prospectivos indican que en personas con presión dias- tólica de
105 mmHg el riesgo de accidente cerebrovascular es 10 veces superior al de
personas con presión diastólica de 76 mmHg, y cinco veces superior el riesgo
de episodios coronarios. Además la hipertensión es causa frecuente de
insuficiencia cardíaca en el adulto y favorece otras enfermedades
cardiovasculares (aneurisma disecante, etc.) y renales.
Aproximadamente el 30% de la población mexicana padece
hipertensión arterial (alrededor de 15 millones de mexicanos son hipertensos)1. En el 90% de los casos de
hipertensión arterial la causa es desconocida y a esta forma se le ha
denominado “hipertensión arterial esencial”.
Debemos tener en cuenta
que las afecciones de la hipertension arterial esencial son importantes ya que
tienen un patrón hereditario.
La hipertensión arterial que
tiene una causa demostrable, se le ha denominado hipertensión arterial
secundaria.
Por otro lado, la hipertensión
arterial esencial, puede aparecer en forma aislada o forma parte de un complejo
de alteraciones que se encuentran alrededor de la resistencia a la insulina.
El síndrome metabólico es un
poderoso predisponente para padecer ateroesclerosis y sus complicaciones.
La hipertensión arterial
tiene importancia para todo médico, independiente de su especialidad por tres
razones:
·
La frecuencia de la enfermedad en la población general.
·
La enfermedad incapacitante y aumento de la mortalidad que produce la hipertensión
arterial por el daño a órganos de impacto: corazón: insuficiencia cardiaca;
arteriosclerosis: aneurismas vasculares; riñón: insuficiencia renal; ojos;
ceguera, etc.
·
El aumento de la mortalidad por su participación como factor de riesgo en
la aterogénesis aterosclerosis coronaria (infarto del miocardio) cerebral
(accidentes oclusivos) o periférica (claudicación intermitente).
Por lo tanto se puede
concluir que médico cuando se enfrenta a la hipertensión arterial debe de
enfocar su atención en tres aspectos básicos:
·
Hipertensión esencial vs hipertensión secundaria
·
Daño en los órganos de impacto
· Tratamiento etiológico en las causas secundarias o farmacológico en la
hipertensión esencial

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